Un poquito nada más… o una pizca adicional… ya el tiempo lo dirá.
Lo urgente es ese poquito de frivolidad en mi vida. Para nada una virtud, tampoco una mala actitud… todo depende de ese poquito nada más.
Justo la cantidad de frivolidad que necesito para:
no darle importancia a quien/que no lo merece sin sufrir de malestar estomacal
poner en su sitio a quien/que sí lo merece por creer que soy fácil de pisar
Reír, cuando la miseria humana me produzca ganas de llorar
Llorar cuando perdida me sienta y necesite recordar quién soy en realidad
Sonreir, callar y observar sin que eso acabe con mi fidelidad.
Todo esto sin volverme insensible ni convertirme en marioneta de la sociedad que baila al compás de quién más le da para su beneficio material, pero no espiritual.
Adelante Frivolidad, bienvenida… pero un ratico nada más…